jueves, 16 de agosto de 2012

Los hombres son más infieles que las mujeres


En general sí, hay una tradición machista, que está herida pero no muerta.  A la mujer se le sigue aplicando la ley del embudo: al hombre, la parte de arriba, el embudo ancho, se le permiten más cosas; a la mujer, la parte de abajo, se le permiten muchas menos. Y luego, por otra parte, la vida del hombre hasta ahora ha tenido mucha más relación con la economía, más independencia para funcionar… De todas formas, en el año 2002, en la Universidad Complutense, se hizo un estudio con una muestra muy amplia, con 4.000 alumnos, y el 85% decía que el primer valor en la relación afectiva con otra persona era la fidelidad.  Enrique Rojas.


"Perdoname. Busque en otra persona lo que tu no tenias."

Es curioso como tanto el infiel como la sociedad buscan un motivo  de justificación que culpa a  la víctima o la persona herida. 
La realidad es que nadie es perfecto, y las relaciones tampoco, siempre habría una excusa.  La infidelidad es como afrontar un problema  por el lado fácil, es una válvula de escape similar al alcohol, drogas etc.
Es curioso como la soberbia del infiel, ese o esa que piensa que el otro siempre tiene la culpa, no es capaz de reconocer que el fallo esta dentro de si mismo,  que tiene que investigar si hay problemas familiares no resueltos, complejos no superados, falta de autoestima, inmadurez etc.
"El Perdoname pero es que tu..."  implica la falta de reconocimiento de su culpa y siempre encontrará algo imperfecto de la personalidad o el físico de su pareja donde pueda agarrarse.
Por otra parte el no comprender que el daño mayor se lo hacen a sí mismo es la raíz del " NO ARREPENTIMIENTO", lo volverá a hacer.

miércoles, 15 de agosto de 2012

" ¿Que no tengo yo que tenga ....?"

¡¡¡No tiene nada y lo tiene todo!!!. El valor de cada persona es  unico e irrepetible, nadie es más que nadie. El infiel no respeta el compromiso porque en su fuero interno  piensa que es superior y con derecho a hacer lo que hace.
Por otra parte la persona que comparte con el la traición tambien piensa ser mejor que lo que actualmente tiene, sin querer saber que tarde o temprano será su proxima víctima. 
El infiel lo es porque alguien se lo consiente y porque siempre encuentra un pero, una excusa, mentiras etc que llevan a una vida llena de extres y miedos.  Una personalidad frustrada y dañada por su ego.

" No quiero hacerte daño..."

Eso quiere decir, " No tengo ni el valor, ni la voluntad de decidir nada, te miento a ti y a la otra persona, tengo tantas mentiras......que no se por donde empezar".


Quedan secuelas en la persona engañada, sí, pero… ¿también en el que engaña?

Hay un coste psicológico del que ha sido infiel, que es ver un poco las consecuencias de destrozar a la otra persona. Hay un sufrimiento personal en las personas que tienen una cierta conciencia moral. Los que no tienen esa conciencia, evidentemente, no sienten nada, les parece que todo es normal, un carrusel de experiencias sin un fondo ético.